La formación religiosa en el Colegio y sus optativas

La ética y la religión como enseñanzas académicas y las actividades relacionadas con ambas dentro de la oferta formativa extraescolar de nuestro Colegio
Capacidad de elección, independencia y conocimiento de los términos y significado de cada opción son requisitos indispensables para la elección en libertad. 


Se trata éste de un campo en el que, de una parte, se plantean para cada familia delicadas cuestiones de conciencia y en el que, por otra, las respuestas de algunas instituciones a esas cuestiones se expresan con palabras de ambiguo (y, a veces, intencionado) significado, con objeto de no obligar a ejercer una elección.
La libertad de opción exige como primera condición indispensable, la facultad de poder elegir con independencia. Esa capacidad de poder elegir está plenamente garantizada en nuestra institución educativa tanto en función de la Constitución como por la independencia que el Ideario de nuestro centro establece con respecto de cualquier confesión religiosa concreta.
Pero la efectiva libertad requiere, además de la capacidad de poder elegir, una condición tan esencial como la primera y que consiste en el pleno conocimiento de los conceptos que entrañan las distintas opciones entre las cuales se elige. Es decir, lo contrario de la ambigüedad en el significado de las palabras, frecuentemente calculada como herramienta al servicio del marketing y de la tranquilizadora ausencia de compromiso.
Conviene, por tanto, partir de algunas precisiones básicas, aun corriendo el riesgo de reiterar cuestiones obvias o ya repetidas en muchos epígrafes del Ideario que caracteriza a nuestra Institución.

Distinguir 'asignaturas' y el conjunto de las actividades y recursos puestos al servicio de la tarea de educar

Naturalmente nadie confunde “educación” con “la suma de las asignaturas”. Educación es un concepto más grande y constituye, además, la meta. Se refiere al pleno desarrollo de un ser humano como persona, incluyendo su capacitación profesional, sus criterios morales, sus capacidades creativas y artísticas, sus destrezas y hábitos, su auténtica afición al bien, etc. Las asignaturas y sus calificaciones académicas (en sí mismas) son una herramienta (una de ellas) al servicio de esa meta y tarea.
Las “otras herramientas” son de enumeración compleja Entre ellas:
  1. El modo de impartir las propias asignaturas y el criterio de éxito que rige su desarrollo.
  2. La escala de valores que da lugar a las normas de convivencia que establece cada centro y el modelo que representan los profesores. Estos dos rasgos (1 y 2) o la definición precisa de qué entiende cada centro como ideal y criterio final de la educación es lo que se conoce como Ideario específico. Los centros públicos están obligados a no tener un ideario específico que diferencie a cada uno de ellos. En cambio, los centros no públicos están obligados a ofertar a la sociedad un Ideario bien definido. Ese Ideario (que será elegido o desechado por las familias a la hora de elegir con qué institución compartirán la educación de sus hijos) constituye la razón de ser que justifica (Constitución) la existencia de la educación privada como alternativa a una educación pública que el Estado pone al alcance de todos y a la que todos deben contribuir a financiar.
  3. La educación en familia (sin duda, la más decisiva de las “herramientas” al servicio de la educación de cada alumno) que incluye la adhesión afectiva y permanente a determinados valores y la manera con que el alumno vivencia y asume cada una de todos los estímulos educativos que recibe.
  4. Las actividades que no son asignaturas (y que, por tanto, no dan lugar a calificaciones académicas homologables por el Estado), pero que invaden la vida global y de intereses del alumno y que responden, sin embargo, a una intención educadora: Suelen llamarse “extraescolares” o también “extra-académicas”. Pueden ser de carácter deportivo, cultural (música, etc), de idiomas, de solidaridad social y también pueden tener un carácter religioso-devocional. Ninguna de ellas da lugar a calificaciones académicas de las exigibles en el curriculum obligatorio que establece el Estado pero pueden ser decisivas en el desarrollo educacional de una persona y, además, la actividad desarrollada en cada una de ellas pueden dejar una huella muy importante en el curriculum real (más allá del puramente académico) que es el decisivo cuando se trata de elegir a una persona en determinados ámbitos profesionales y académicos.
Las asignaturas en la etapa de programas integrados

Hay etapas en las que, por razones de fundamental exigencia educativa, las asignaturas no deben constituirse como entidades aisladas. En la etapa Infantil y de los inicios de la Primaria el alumno debe estar inmerso en un conjunto integrado de tareas orientadas a su desarrollo físico y psico-físico, conocimientos, destrezas y hábitos con escasa dispersión entre diferentes profesores salvo en grandes bloques (en español / en inglés) con un solo profesor a cargo de cada uno de ellos, con el que pueda establecer la muy necesaria comunicación afectiva y de convivencia.

Las asignaturas de oferta obligada y opción libre

Hay algunas asignaturas que son y se llaman así. Las administraciones educativas oficiales establecen un conjunto obligatorio de asignaturas para cada etapa educativa. En algunos casos, lo que debe ofrecer el centro educativo es una opción entre dos o mas programas de contenidos (por ejemplo, entre dos idiomas). Para el alumno es obligatorio que elija y curse uno de ellos. En función del número mínimo de alumnos que elija cada una de las opciones posibles algunas de esos contenidos programáticos llegarán a convertirse en una de las asignaturas que imparte el centro y otras no. Por ejemplo, la opción de “Lengua Portuguesa” existe como posible opción en algunos centros y en otros la opción que se lleva a cabo es “Lengua Francesa” o “Lengua Alemana”.
La religión y sus opciones (de contenido y programación) es en el actual sistema educativo español una asignatura de oferta obligada. Desde los primeros años hasta el final del Bachillerato. En cambio, para cumplir esa obligación, el alumno debe elegir una de las opciones relativas a su contenido:

La religión como asignatura: ¿Cuáles son las opciones?
(Ver “Instrucciones de 23 de Mayo de 2017 de la Dirección General de Planificación y Centros” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Así como Ley Orgánica 2/2006 de 3 de Mayo, modificada por la Ley Orgánica 8/2013 de 9 de Diciembre)

1. RELIGIÓN CATÓLICA: La programación y contenidos de la asignatura está regulada por la jerarquía eclesiástica. En nuestro caso, la Archidiócesis de Sevilla. Para que el centro educativo pueda encomendar la responsabilidad de esta opción a un profesor es imprescindible que el elegido por el Colegio haya recibido una autorización eclesiástica por parte de la Archidiócesis.
2. ÉTICA. Utilizamos esta designación genérica aunque en los documentos de la administración educativa se utilizan los títulos “Valores sociales y cívicos” cuando se trata de Primaria, “Valores éticos”, en Secundaria, o “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos” en Bachillerato. Para nosotros, la Ética es el conjunto de principios racionales o “razones de ser” que sirven de fundamento y justifican la existencia de normas de conducta y de convivencia cívica.
Se trata de una concepción filosófica que es la que da origen a nuestro Ideario.
____Se trata de una concepción positiva: por el contrario, algunos de los muy diversos proyectos y temarios que respondieron, en su día, al reto de crear una alternativa a la enseñanza religiosa hallaban su justificante sólo en una negación (“no-religión”) a partir de cuyo solo requisito el desarrollo temático propuesto resultaría imprevisible.
____En los centros que tienen Ideario la programación de la asignatura constituye una expresión directa y consecuente de ese mismo Ideario.
3. “RELIGIÓN EVANGÉLICA”, “RELIGIÓN ISLÁMICA” o “RELIGIÓN JUDÍA”. Que son las otras confesiones con las que el Estado mantiene suscritos Acuerdos Internacionales o de Cooperación en materia educativa. En este caso son también las autoridades religiosas de cada una de esas confesiones quienes regulan tanto la programación de la asignatura como el requisito especial que debe reunir su profesor.

Cualquiera de las opciones ofertadas se convierte en realidad efectiva cuando la demanda de esa opción alcanza un mínimo de quince alumnos entre los pertenecientes a un mismo grupo y curso.
En ese caso (y en el supuesto de que entre los profesores del Colegio no los hubiese con la necesaria acreditación religiosa emitida por la autoridad religiosa correspondiente) pasarían a incorporarse nuevos profesores con la dotación horaria ajustada a la demanda manifestada por los grupos de alumnos en los términos anteriormente señalados.

¿Cuándo, en qué momento del currículum de cada alumno se solicita de sus padres que manifiesten sus preferencias de opción?

1. Al matricular a cada uno de sus hijos por primera vez en el Colegio ya sea en uno de los cursos de Infantil o en cualquiera de las demás y sucesivas etapas. Se trata de un documento que se incluye en la «carpeta de documentación» inicial y en la que también se hacen constar de forma más abierta, las preferencias de los padres sobre aspectos de la educación y recomendaciones sobre determinados aspectos concretos de la labor compartida que, a partir de ese momento, inician el colegio y la familia. Los datos y la información expresados en la «carpeta de documentación» inicial se entienden como referidos a todos los años siguientes. No obstante,
2. Pueden cambiarse cada año. Siempre por escrito, a petición de los padres y en el marco de un permanente contacto con el Tutor general dedicado a la educación del alumno en cada año sucesivo.
3. Con independencia de esa siempre disponible iniciativa, en determinados momentos de la historia escolar del alumno , en el impreso anual de matrícula, se solicita -además- la confirmación o modificación (acordada con el Tutor) de determinadas opciones (Tercera Lengua, Artes, Ciencias/ Humanidades, Religión, etc). En lo concerniente al tema que nos ocupa, los momentos curriculares más especialmente relevantes son:
____3.1. Al matricularse en Segundo de Primaria (P2) y en relación (salvo modificaciones de iniciativa posterior) con los cursos P2 a P4.
____3.2. Al matricularse en Quinto de Primaria (P5) en relación (salvo modificaciones de iniciativa posterior) con los cursos P5 a P6.
____3.3. Al matricularse en Primero de Secundaria (E1) en relación (salvo modificaciones de iniciativa posterior) con los cursos E1 a B2 (final de Bachiller).

Actividades extraescolares («no-asignaturas») que se organizan dentro de nuestro Campus y que tienen relación con las asignaturas de religión y de ética
Actualmente, hay más de 700 de nuestros alumnos que siguen conviviendo (tras el horario escolar de cada tarde o los sábados) y realizando una gran variedad de actividades dentro de su Colegio cuando ya las asignaturas han terminado.
Nuestros característicos programas de intercambios representan otra forma «extrema» de actividad extraescolar; Dieciocho veces al año nuestros alumnos están viviendo en otros colegios de Europa y de América. Y, paralelamente, hay otros tantos alumnos de colegios de América o de otras regiones de Europa, que, además de haberse convertido en alumnos temporales de nuestras asignaturas, conviven en tiempo extralectivo con los residentes aquí.
Lo que caracteriza a una actividad extraescolar organizada por nuestro Colegio y la diferencia de alguna actividad que puede contratarse con cualquier empresa de servicios es que las del Colegio (como, seguramente, las que organizan muchas otras instituciones educativas) constituyen una extensión desde el ámbito más teorético de algunas asignaturas hasta el interior de la vida del alumno fuera de clase, con sus aficiones y modo de convivir. Y se llevan a cabo dentro del estilo de vida característico del colegio, de su Ideario y sus normas de convivencia.
Nuestras actividades extraescolares son (como indicábamos anteriormente) otra de las herramientas que, junto con las asignaturas, contribuyen al objetivo general que es el de la Educación, más allá de la enseñanza académica.
Así ocurre con los Deportes, que son, obviamente, una extensión a la vida práctica de las clases de Educación Física y de la educación sanitaria que procede de nuestra clínica. O las actividades musicales (instrumentos, Conservatorio, coro), culturales de cualquier otro tipo, etc.
Las actividades extraescolares se organizan a iniciativa del propio Colegio, que propone las que entiende más adecuadas, las somete a la demanda efectiva de alumnos y familias y llegan a ponerse en marcha cada año si alcanzan el numero adecuado de solicitantes.

Actividades extraescolares relacionadas con la religión o con la ética que organiza el Colegio

Catequesis de Primera Comunión 


La catequesis es una actividad de carácter netamente religioso destinada a preparar a los alumnos (cuyas familias así lo solicitan) para recibir el sacramento de la Primera Comunión. No debe confundirse, por tanto, con la asignatura académica de Religión. La catequesis es impartida por catequistas y por sacerdotes, designados como tales por la jerarquía eclesiástica y según una las normas establecidas por la Iglesia.
La catequesis de Primera Comunión se inicia cuando los alumnos están cursando Segundo de Primaria y culmina con las ceremonias que se celebran cerca del final de curso de Cuarto de Primaria. Se organiza dentro de nuestro recinto porque, dada la edad de los alumnos que participan de esta actividad y la extensión de nuestro horario académico, les resultaría imposible acudir a actividades que organizan las parroquias. Gracias a esta implantación dentro de nuestro campus, a lo largo de los últimos treinta años, miles de niños y niñas de distintas nacionalidades han podido incorporar a sus vidas aquellas opciones de vida religiosa que sus familias habían elegido.
La catequesis está dirigida por un sacerdote-capellán, designado por la Archidiócesis e impartida y por un profesor del colegio, acreditado catequista. Las celebraciones religiosas de Primera Comunión de nuestros alumnos revisten una muy especial solemnidad, dado que corresponden a otros tantos momentos inolvidables y que jalonarán la vida de nuestros alumnos.


¿En qué momento deben manifestar los padres el deseo de que sus hijos se inscriban en esa actividad catequética? 

Antes de que los alumnos inicien su segundo curso de Primaria mediante un documento que se distribuye a todas la familias y que debe recibir el Tutor.
¿Por qué, en cambio, no organiza el Colegio una catequesis de la preparación para el Sacramento de la Confirmación? Este proceso catequético tiene una duración establecida de cuatro años. Terminaría, por tanto, cuando el alumno ya este como mínimo en Segundo de Secundaria y ya está en condiciones de autonomía propia para acudir a la que organice su parroquia. Hace algunos años algunas familias manifestaron su interés por que el Colegio organizase esta actividad pero no pudo llevarse a cabo porque los alumnos y sus familias prefirieron hacerlo de forma privada y en el horario más conveniente para cada uno.

Actividades extraescolares organizadas por el Colegio y por los alumnos para el desarrollo del progreso moral y la solidaridad

Tal como establece el Ideario el progreso moral del alumno constituye la parte esencial de la Educación.
Tal como establece nuestro Ideario, las acciones de solidaridad y de generosidad con los demás no pueden basarse en donar lo que nos sobra (lo cual supone, además el riesgo de una tranquilizadora auto-satisfacción) sino en darnos a nosotros mismos: ofrecer y dar a los demás (sin autosatisfacciones) la inteligencia, los libros, la afectividad familiar recibidas y sentir como obligación moral el desarrollo de la más exigente capacidad profesional en beneficio de todos y en cualquier parte del mundo.
Resulta sorprendente la cantidad y variedad de propuestas de acciones solidarias que nuestros alumnos proponen, por iniciativa de los alumnos y que el Colegio acoge dentro de sus actividades de cada año y que van desde programas para la extensión de programas de vacunación en algunos países, ropas para alumnos de su misma edad que viven en el Magreb, ayuda y compañía a residencias de mayores (conciertos, compañía todos los sábados a ancianos solitarios), ayuda a centro de sordo-ciegos, recogida y reparto de alimentos, campañas de Cáritas parroquiales, etc.